FAKE NEWS E INCREMENTO DESINFORMATIVO
DURANTE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN 2020:
CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
FAKE NEWS AND DISINFORMATION INCREASE DURING
THE 2020 STATE OF EXCEPTION:
EL MERCIOCO CASE, ECUADOR
DOI:
Artículo de Investigación
https://doi.org/10.37135/chk.002.16.02
Recibido: (16/05/2021)
Aceptado: (13/09/2021)
Universidad Técnica de Machala, Facultad de
Ciencias Sociales, carrera de Comunicación,
Machala, Ecuador.
aapolo4@utmachala.edu.ec
Andrea Estefanía Apolo Ramírez
Universidad Técnica de Machala, Facultad de
Ciencias Sociales, carrera de Comunicación,
Machala, Ecuador.
mmroman@utmachala.edu.ec
María Magdalena Román Aguilar
Universidad Técnica de Machala, Facultad de
Ciencias Sociales, carrera de Comunicación,
Machala, Ecuador.
ftusa@utmachala.edu.ec
Fernanda Esperanza Tusa Jumbo
Número 16 / ABRIL, 2022 (35-51)
FAKE NEWS E INCREMENTO DESINFORMATIVO DURANTE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN 2020:
CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
Número 16 / ABRIL, 2022 (35-51) 36
FAKE NEWS E INCREMENTO DESINFORMATIVO
DURANTE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN 2020:
CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
FAKE NEWS AND DISINFORMATION INCREASE DURING
THE 2020 STATE OF EXCEPTION:
EL MERCIOCO CASE, ECUADOR
La presente investigación analiza cómo el ecosistema mediático favorece la
creación y proliferación de fake news, tomando como estudio de caso la fanpage
El Mercioco durante el estado de excepción de 2020 en Ecuador. La metodología
aplicada responde al enfoque cualitativo a través de entrevistas a expertos en el
tema y de análisis de contenido, donde se tomó en cuenta el número de seguidores
de la fanpage, la cantidad de publicaciones en el período comprendido entre marzo
y junio de 2020, el tipo de fake news difundidas en la plataforma y las reacciones
de la audiencia, simbolizadas por la cantidad de likes, número de veces que los post
fueron compartidos y los comentarios del público. Como resultado se determinó
que los temas más propensos a ser foco de noticias falsas son los de carácter político
y de salud, ya que justamente durante el período de análisis de la página estudiada,
ocurrió la crisis sanitaria por la COVID-19 y se originaron casos de corrupción,
relacionados con insumos médicos, en hospitales públicos del país.
PALABRAS CLAVE: Fake news, desinformación, ecosistema mediático, redes
sociales, Facebook
The present study analyzes how the media ecosystem favors the creation and
proliferation of fake news, taking into account a case study from a fanpage called ‘El
Mercioco’ during the 2020 state of exception in Ecuador. The applied methodology
responds to a qualitative approach through interviews with experts on the subject
and content analysis where the number of followers of the fanpage, the number of
publications between March and June 2020 were taken into consideration, along
with the type of fake news spread by the platform and the reactions of the audience
shown by the number of likes, the number of times the post was shared and the
comments from the public. As a result, it was possible to determine that the topics
more likely to be the focus of false news are those of a political and health nature,
since during the period of analysis of the studied page, the health crisis due to
COVID-19 emerged as well as cases of corruption related to medical supplies in
public hospitals around the country.
KEYWORDS: Fake news, disinformation, media ecosystem, social networks,
Facebook
RESUMEN
ABSTRACT
Andrea Estefanía Apolo Ramírez - Fernanda Esperanza Tusa Jumbo - María Magdalena Román Aguilar
CHAKIÑAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades / ISSN 2550 - 6722 37
INTRODUCCIÓN
Las noticias falsas han existido mucho tiempo
antes de que el término fake news se conozca
como tal, desde sus inicios, la humanidad ha
coexistido con la propagación de noticias de
manera errónea. Recuero y Grutz (2019:32)
arman que “el concepto de noticias falsas es
sinónimo de desinformación, utilizado para
indicar rumores que circulan principalmente
en las redes sociales”. No se trata solo de una
información mal dicha o dicha a medias, sino
que abarca todo tipo de información falsa
divulgada deliberadamente para lograr intereses
de individuos o grupos.
El término fake news está ligado íntimamente
con la desinformación, pues, según Pérez
(2019:67) “desinformación es la distorsión de la
información difundiendo noticias falseadas que
engañan al receptor nal”. Y esto precisamente
se puede notar en aquellos usuarios de la web que
sin tomarse el tiempo de vericar la información
que reciben, la difunden en el ecosistema digital
en el que navegan frecuentemente y ocasionan
una espiral de desinformación casi incontenible.
Ardèvol-Abreu, Delponti y Rodríguez-
Wangüemert (2020) han señalado que el
hecho de consumir información online vive
actualmente una etapa agitada, producto del
fenómeno de la desinformación que inunda
la red. Muchos contenidos se disfrazan como
noticias; sin embargo, lo cierto es que son
engañosos y la información resulta manipulada.
Canavilhas (2011) argumenta que en el contexto
del ecosistema digital se habla de blogs, redes
sociales, nodos de internet y formas nuevas de
interactividad con los usuarios.
Gutiérrez (2018) explica que las plataformas
digitales son el soporte de las redes sociales
y promueven la multiplicación de contenido
desde su generación hasta su intercambio. Para
Canavilhas (2013) esto es un nicho reproductor
de mensajes masivos, diversidad de formatos
y nuevas formas de presentar la información.
A criterio de Vivas (2018), el ecosistema
informacional ha demostrado una dinámica sin
límites, donde millones de usuarios han adoptado
el papel de difusores de textos y contenidos
masivos.
Romero (2012:53) advierte que “la dinámica
informativa y las redes de opinión, lejos de
ser valorables en forma negativa, nos colocan
como parte del sistema y a la vez como
quienes le damos fuerza y generamos nuestra
propia desinformación”. El término fake news
fue escogido como palabra del año según el
diccionario de Oxford (BBC News Mundo,
2018) pues estas noticias tienen un 70 % más de
posibilidades de ser compartidas por los usuarios
en línea antes que corroborar la veracidad de
dicha información (Dizikes, 2018).
Teóricos como Bauman (2015) consideran que la
maleabilidad de la modernidad líquida auspicia
este fenómeno de las falacias informativas en
una cultura que tolera la falsicación de hechos.
De acuerdo a lo expuesto por Cáceres, Brändle
y San Román (2017:242) “desde un punto de
vista psicosocial, la proximidad de los actores en
la interacción y el hecho de verse mutuamente
hace que se perciban unos a otros como parte
del grupo”.
La información en redes sociales no pasa por
un ltro, pero aun así la gente la asume como
verdadera, porque tradicionalmente ha existido
la creencia de que si está publicado es cierto, sin
entender que las nuevas tecnologías implican
nuevos paradigmas del pensamiento crítico,
más aún, en un tiempo de uidez extrema,
de impalpable y transparente simultaneidad
(Ansaldo, 2015).
Otro elemento que favorece la proliferación
de fake news son las burbujas de ltro, puesto
que, según Pariser (2017), los resultados de
las búsquedas en la web están condicionados
por algoritmos que almacenan nuestros datos y
producen un aislamiento informativo que, como
arma Rossi (2018), eleva el riesgo de sesgo
ante búsquedas idénticas.
De la Varga (2019) considera que las fake news
son contenidos que emulan ser reales con la
intención de desinformar y confundir. Lo que
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CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
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buscan con su creación y difusión, es tener un
impacto masivo. Garzón (2020:18) advierte
que estas informaciones son deliberadamente
falsas e incluso mantienen la estructura de
algún género periodístico pues buscan “inuir
en la opinión de la sociedad”. Su proceso de
viralización ocurre gracias a las posibilidades
que comenzaron a ofrecer los nuevos soportes
de publicación digital (Hamada, 2013).
Salaverría et al (2020) explica que estas
informaciones tienen una naturaleza de parodia
o sátira, ya que su nalidad es imitar los hechos
reales con un tinte burlesco o caricaturesco.
En el caso de Ecuador, se reeja un amplio
crecimiento de medios digitales dedicados a la
falsicación de informaciones. “La intención
de los productores de noticias falsas con
enfoque satírico es complementar el abanico
de información procedente de los medios
tradicionales ofreciendo la posibilidad de
opinión de los usuarios” (Sánchez 2020:67).
Para frenar la viralización de las fakes news
Echevarría (2017) recomienda la vericación
sistemática de datos. A su vez, Ufarte, Peralta y
Murcia (2018) consideran a esta práctica como
una operación que revela las ambigüedades y las
mentiras de los contenidos digitales. Galarza-
Molina (2020) menciona al fact-checking como
una actividad que busca informar al público
y mejorar el periodismo. Civila, Romero y
Aguaded (2020) argumentan que la credibilidad
hacia los medios de comunicación incide en el
consumo de información de fuentes ociales.
El Diccionario de la Real Academia Española
conceptualiza el término desinformación como
acción y efecto de desinformar, pero también
como una falta de información (RAE, 2020).
Cortés e Isaza añaden que la desinformación
aglutina rumores y memes difundidos a través
de los servicios de mensajería instantánea,
donde “los mensajes pasan de mano en mano sin
que los usuarios puedan identicar quién es el
autor” (2017:12).
Por su parte, Valero y Olivera (2018) enfatizan en
que cada vez nos acercamos más a una amenaza
global pues cuesta trabajo discernir entre lo falso
y lo verdadero. Al respecto, Redondo (2018)
considera que la desinformación digital tiene
muchas caras que camuan su verdadera razón
de ser.
Aunque “el espacio virtual se ha vuelto
fundamental para lograr nuestro desarrollo
como ciudadanos en un mundo globalizado y
tecnológico” (Del-Fresno, Marqués y Sánchez
2014:237) las redes sociales son un territorio
minado de falacias e infoxaciones (Celaya,
2008).
Gurevich (2016:226) menciona que “las
publicaciones compartidas en Facebook se basan
en la hipótesis que van a ser vistas y consumidas
en ese tiempo cercano”. Se evidencia entonces
que el éxito de las publicaciones se cuantica
a través de likes, comentarios y la cantidad de
veces que el contenido se comparte. Por tanto, es
innegable el rol protagónico de los usuarios en la
transmisión viral de los posts (Dafonte-Gómes y
Martínez-Rolán, 2016).
López-Borrull, Vives-Grácia y Joan-Isidre Badell
(2018) explican que, en los últimos diez años, la
consolidación de las redes sociales ha dado paso
al crecimiento y propagación de noticias falsas
dentro del ecosistema digital. Por ello, Aguaded
y Romero-Rodríguez (2015) consideran que la
sociedad actual necesita desarrollar habilidades
para diferenciar y discernir con juicio crítico los
contenidos que reciben a través de los medios
digitales, puesto que el ecosistema mediático
habita de forma inmersiva cada vez más en la
vida social de la humanidad (Canavilhas, 2011).
Conforme a lo publicado en la plataforma
Estrategia y Negocio (2019), en Google,
aproximadamente se realizan 4 millones
de búsquedas a nivel mundial cada minuto
diariamente; las redes sociales incluyen en sus
las 840 usuarios nuevos cada minuto. El 2016
marcó un hito en lo que a fake news se reere,
pues estas alcanzaron el clímax con el caso Brexit
en Reino Unido y las elecciones presidenciales
de Estados Unidos.
En el caso de las elecciones presidenciales
estadounidenses que daban como ganador a
Donald Trump, Martínez (2018) asegura que
en ese contexto se destapó la fábrica rusa de las
noticias falsas y 13 ciudadanos rusos, junto a tres
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empresas del mismo país, fueron acusados por
interferir en las elecciones de 2016. Bradshaw y
Howard (2017) en un estudio sobre el fenómeno
de las fake news identicaron que los grupos
cibernéticos son un esquema generalizado y
presente a nivel global.
En este sentido, el trabajo de Recuero y Grutz
(2019) en Brasil, identicó cómo las noticias
falsas en torno al ex presidente Lula Da
Silva nacieron de cuentas automatizadas que
mecánicamente replicaban los tweets de cuentas
ociales de líderes de opinión con la nalidad
de ganar visibilidad y credibilidad en las redes.
Po sur parte, el estudio de Arias-Robles (2014)
evidenció cómo los jóvenes españoles adoptan
muchas de las costumbres y actitudes propias
de la red, incluso el hábito de compartir noticias
falseadas.
Autores como Rendón y Salas (2019) encontraron
que los bots y el exceso de información inciden
en la proliferación de fake news en Colombia.
Para Dafonte-Gómes y Martínez-Rolán
(2016) este fenómeno debe analizar también
el comportamiento social de los usuarios,
quienes de forma consciente crean y distribuyen
contenido falseado. Benítez y Hidalgo (2020)
advierten que las redes sociales son el medio
informativo favorito de la generación Z, Y, y
Baby Boomers.
Mientras, en Argentina, Scolari (2017:175)
advirtió que “la web no es un medio más, como la
televisión o la radio: es un gran nicho dentro del
ecosistema de medios que, desde su aparición,
no paró de generar nuevas formas disruptivas
de comunicación”. Es decir, en la web se crean
nuevos entornos y experiencias de comunicación
gracias a su espacio abierto. Por su parte, y
de acuerdo al sitio web Internet World Stats
(2018), en diciembre de 2017 Internet alojaba
4156 millones de usuarios; esto quiere decir que
más de la mitad de la población mundial tiene
conexión a la red.
Según datos y estadísticas presentadas por
Mentinno (2021), en Ecuador existen 14.25
millones de usuarios de Internet y la red social
con mayor audiencia es Facebook con un total de
13.3 millones de cuentas ecuatorianas. Además,
en el mismo informe se establece que esta red
social es la más visitada desde navegadores web.
La selección del caso de estudio se basa en el
informe presentado por la ONG ecuatoriana
Fundamedios (2017), en el cual se rastrearon
diferentes plataformas ecuatorianas de difusión
de fake news.
Durante el desarrollo del proceso de Consulta
Popular y Referéndum en Ecuador se generaron
algunas noticias falsas en torno a varios temas
de interés para la opinión pública, así lo arma
Ortega (2019), quien identicó las fake news
con mayor número de comentarios generados en
twitter durante nueves semanas. Según Asanza y
Moreno (2020) son los adultos mayores quienes
dan más credibilidad a las noticias manipuladas,
debido a su falta de alfabetización tecnológica
o porque para ellos una noticia es equivalente a
verdad.
Diversos países destinan un número considerable
de recursos y personas para manipular la opinión
pública a partir de contenidos exagerados y
descontextualizados. De acuerdo con Benítez y
Hidalgo (2020) en Ecuador, el fenómeno de las
noticias falsas se produce especialmente en las
redes sociales, donde los contextos electorales
son el blanco preferido para la creación de
contenido que tiene como n crear oposición
hacia guras o temas especícos debido a la
exposición de estos personajes ante la opinión
pública.
Los medios de comunicación evolucionan a
pasos agigantados y van migrando su estructura a
plataformas digitales y se espera que reemplacen
a los medios tradicionales, pues de acuerdo a lo
argumentado por Jenkins (2006), las audiencias
al igual que los medios tendrán una cultura
migratoria en busca de diferentes experiencias.
En este sentido, existen usuarios y páginas
que van naciendo conforme las tecnologías
avanzan, pero no todas tienen en su genealogía
el principio de informar responsablemente, sino
que se dedican a todo lo contrario.
Una de estas fanpage es El Mercioco, creada
el 7 de mayo de 2014 y dedicada a compartir
entre sus más de 200 mil seguidores contenido
engañoso posteado eventualmente sin reconocer
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CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
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que se trata de un sitio de noticias falsas, sino
que se autoidentican como un portal satírico
ecuatoriano con una de las mayores audiencias
del país. Esta fanpage es un ejemplo de spoong,
un anglicismo utilizado para denir a una serie
de técnicas que buscan suplantar la identidad y
las credenciales de fuentes ociales, en este caso
de Diario El Comercio.
Al respecto, este estudio planteó la siguiente
interrogante: ¿cuáles son los tipos de fake
news que se difunden dentro del ecosistema
mediático? Para ello, se buscó, como objetivo
central, analizar en qué medida el ecosistema
mediático favorece la creación y proliferación
de fake news, tomando como estudio de caso
la fanpage El Mercioco durante el estado de
excepción de 2020 en Ecuador.
METODOLOGÍA
Esta investigación, de carácter cualitativa, aplica
la técnica de la entrevista a profundidad y el
análisis cualitativo de contenido a la fanpage
El Mercioco. La selección de este caso de
estudio está basada en el informe presentado
por la ONG Fundamedios (2017) en que se
analizaron páginas destinadas a crear y difundir
contenido fraudulento en sus posteos; dentro de
este análisis se determinó que los seguidores de
estas fanpage cumplen un rol importante, bajo
esta premisa se seleccionó a la página con mayor
número de usuarios en su red social principal.
En primera instancia se realizó un análisis
cualitativo de contenido a las 38 publicaciones de
la fanpage El Mercioco. El análisis de contenido
es considerado una metodología sistemática y
objetiva que responde a criterios de análisis y
deducción, la cual permite interpretar la realidad
simbólica del fenómeno estudiado. De acuerdo
con Fernández (2002) esta metodología se
inclina por el accionar humano a partir de las
relaciones descriptivas de la realidad que nacen
del análisis textual.
Esta técnica se seleccionó a n de responder a dos
objetivos planteados al inicio del estudio como
fueron: a) determinar los temas de las fake news
publicadas en la fanpage El Mercioco durante el
primer estado de excepción en Ecuador (marzo-
julio 2020), producto de la crisis sanitaria de la
COVID-19 y b) realizar una tipología de noticias
falsas publicadas en la fanpage El Mercioco
durante marzo-julio de 2020.
La matriz elaborada para realizar el análisis de
contenido de la fanpage El Mercioco tuvo como
variables de análisis:
a) el tipo de fake news,
b) justicación de su tipología,
c) resumen de contenido del post,
d) interacciones alcanzadas.
El monitoreo, de marzo a junio de 2020, se
realizó en Facebook al ser considerada la red
social con mayor número de usuarios a nivel
global, según Mentinno (2021).
Para esta investigación se entrevistó a expertos
y conocedores de la temática a n de dar
respuesta a los objetivos de a) analizar cómo y
en qué medida el ecosistema mediático favorece
la creación y proliferación de fake news y b)
reconocer el alcance social de las fake news y
la valoración de este fenómeno durante la crisis
sanitaria.
La entrevista es una técnica de obtención de
información cuyo principal objetivo es la
recopilación personalizada de experiencias o
acontecimientos. Como sostienen Martínez
y Benítez (2015:131) “la entrevista es otra
forma de obtener datos de la realidad social.
Consiste en obtener información mediante una
conversación profesional entre personas para
una investigación determinada o para ayudar
al diagnóstico y tratamiento de un problema
social”.
Meneses y Rodríguez (2011) consideran que
en la selección de entrevistados es necesario
tomar en cuenta el propósito de estudio y la
abilidad de los sujetos. Por ello se plantearon
los siguientes criterios de inclusión:
1. Especialistas con título de cuarto nivel
Andrea Estefanía Apolo Ramírez - Fernanda Esperanza Tusa Jumbo - María Magdalena Román Aguilar
CHAKIÑAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades / ISSN 2550 - 6722 41
(maestría o doctorado).
2. Especialistas con al menos 5 años de trayectoria
profesional.
3. Especialistas con publicaciones cientícas y
reconocida producción académica.
4. Expertos en las líneas de investigación:
noticias falsas, comunicación digital, sociología
de la cultura y población.
Al ltrar las fuentes de información participantes,
se obtuvo un panel de expertos compuesto por
20 comunicólogos nacionales e internacionales,
cuyos datos se observan en la Tabla 1, quienes
aportaron sus respectivos criterios sobre las
noticias falsas, testimonios que se describen en
la sección de resultados.
Tabla 1: Panel de expertos participantes en las entrevistas
Entrevistados Nacionalidad Área de
experiencia
Cargo
Erika Astudillo ecuatoriana Fake news Periodista y editora de Chequea Ecuador, el
primer portal de fact checking de Ecuador
Teresa Velázquez española Fake news Catedrática de periodismo en la UAB. Doctora
en Ciencias de la Comunicación
Paula Idoeta brasileña Periodismo Productora en la BBC Brasil. Anteriormente fue
redactora y editora de la sección Mundo del New
York Times International Weekly
Nadia Colautti argentina Ecosistema
mediático
Trabajos de investigación respecto al ecosistema
mediático y comunicación digital.
Mario Montaner chileno Ecosistema mediático Licenciado en Comunicación Social, Magíster en
Comunicación Creativa. Líneas de investigación
OCDE: Ciencias Sociales, Comunicación y Medios.
Alejandro Morales chileno Ecosistema mediático Máster en Gestión de Contenidos Digitales por la
Universitat de Barcelona. Imparte las cátedras Teoría
y Prácticas Multimedia y Taller de Periodismo
Multimedia.
Margarita Rodríguez chilena Periodismo Licenciada en Comunicación Social - Periodista y
docente en la UCSC.
Catalina González ecuatoriana Periodismo Máster en Periodismo Digital. Doctora en Ciencias
de la Comunicación.
Laddy Quezada ecuatoriana Ecosistema mediático Profesional e Investigadora en temas de
Comunicación Visual, Publicidad, Gestión de redes,
Educomunicación y Marketing.
Janeth Campoverde ecuatoriana Periodismo Licenciada en Comunicación Social. Magíster en
Comunicación Corporativa.
Sylvia Poveda ecuatoriana Periodismo Magíster en Escrituras Creativas. Universidad
Nacional de Colombia, sede Bogotá.
Irene Larraz española Periodismo Periodista de la sección de fact-checking en Newtral.
es
Claudia Tapia chilena Periodismo Periodista. Licenciada en Información Social.
Doctora en Literatura Latinoamericana.
Morella Alvarado venezolana Socióloga Doctora en Estudios Socioculturales por el Instituto
de Investigaciones Culturales de la Universidad
Autónoma de Baja California (México). Máster en
Estudios Socioculturales y Multimedia Educativa por
la UABC y la UB.
FAKE NEWS E INCREMENTO DESINFORMATIVO DURANTE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN 2020:
CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
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Sebastián Auyanet uruguayo Ecosistema mediático Maestría en Periodismo Social de la Craig Newmark
School of Journalism (CUNY) en Nueva York.
Fue periodista en el diario El País de Montevideo,
fue editor y estratega de redes sociales en el diario
El Observador y es docente en la Universidad de
Montevideo.
Abraham Torres mexicano Ecosistema mediático Profesor de Periodismo Digital en la Escuela
Internacional de Comunicación y Entretenimiento de
la Universidad Anáhuac de Cancún, México. Fundó
la agencia de contenidos Outset y es el creador de
Somos Deporte y Héroes del Tiempo.
Laura Sofía Matiz colombiana Fake news Comunicadora Social y Periodista de la Universidad
de La Sabana. Dedicada al factchecking en el
Detector de Mentiras.
José Hernández puertorriqueño Ecosistema mediático Periodista, bloguero y director de Puerto Rico
BloggerCon.
Es consultor de medios sociales.
Karina Benítez ecuatoriana Fake news Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de
Jujuy.
José Luis López ecuatoriano Fake news Doctor en Comunicación Social por la Universidad
Austral de Argentina.
Fuente: elaboración propia.
Tabla 2: Matriz de entrevista a expertos en fake news
Participantes Objetivo de
la entrevista
Planteamiento del problema en forma de pregunta
• Erika Astudillo
• Teresa Velázquez
• Laura Sofía Matiz
• Karina Benítez
• José Luis López
• Nadia Colautti
• Mario Montaner
• Alejandro Morales
• Laddy Quezada
• Sebastián Auyanet
• Abraham Torres
• José Hernández
• Paula Idoeta
• Margarita Rodríguez
• Catalina González
• Janeth Campoverde
• Sylvia Poveda
• Irene Larraz
• Claudia Tapia
• Morella Alvarado
Conocer las
percepciones
de los exper-
tos sobre el
fenómeno de
las fake news
• ¿A qué se conoce como noticias falsas?
• ¿Fake news, desinformación y posverdad signican lo mismo?
• Hemos notado que, junto con información de utilidad para la po-
blación, han aumentado las fake news. ¿Es algo propio de nuestra
época?
• ¿Cuáles son las características de las fake news?
• ¿Cuáles son las consecuencias que generan las noticias falsas?
• ¿Cuáles serían las motivaciones de las personas que comparten con-
tenido falso?
• Existen páginas en Facebook en las que se postea contenido fraudu-
lento de forma premeditada ¿Cuáles serían las razones por las que los
administradores de este tipo de fanpage creen este contenido falso?
• ¿Cuál es el panorama futuro respecto a este fenómeno de
desinformación?
• ¿Qué medidas se pueden aplicar para contrarrestar las noticias
falsas?
• ¿Cuál es el poder que tienen las fake news dentro de una sociedad
digitalizada?
• ¿Cuál cree usted que es el grupo etario más propenso a creer y
difundir contenido falso?
Fuente: elaboración propia.
Andrea Estefanía Apolo Ramírez - Fernanda Esperanza Tusa Jumbo - María Magdalena Román Aguilar
CHAKIÑAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades / ISSN 2550 - 6722 43
A cada una de las fuentes de información se
aplicó el siguiente banco de preguntas (ver
Tabla 3):
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Si bien es cierto, la tecnología ha traído consigo
muchos avances que han permitido al ser humano
adaptarse al entorno que lo rodea y estar a la par
del desarrollo e innovación que representan las
nuevas conexiones, plataformas y herramientas.
Al analizar el contenido publicado por la fanpage
El Mercioco, se conrma lo expuesto por Celaya
(2008), quien sostiene que las redes sociales
han sido creadas para facilitar la conexión entre
usuarios y para posibilitar la relación de cientos
de personas a nivel mundial.
En el área informativa y descriptiva de su cuenta
en Facebook se presentan como una página
satírica de libre expresión; además, alegan que
no son un portal de fake news, sin embargo, como
ya se había detallado anteriormente, de acuerdo
al portal First Draft, la sátira está considerada
como uno de los tipos de mala información, en
este sentido es importante y pertinente analizar
el contenido que postea y sus alcances, pues es
una página con una considerable cantidad de
seguidores que dejan ver en sus comentarios el
impacto que genera en ellos cada publicación.
Entre el mes de marzo y junio del año 2021, la
fanpage posteó 38 imágenes, algunas de ellas
acompañadas de descripción con tinte político
y haciendo referencia a la pandemia de la
COVID-19. A continuación, se desglosa el tipo
de fake news en El Mercioco, que constituye un
hallazgo, tras aplicar el análisis cualitativo de
contenido (ver Tabla 3):
RESULTADOS DE LAS
ENTREVISTAS A EXPERTOS EN
FAKE NEWS
Las respuestas obtenidas de las entrevistas
aplicadas a expertos en fake news evidencian
cómo el contenido desinformativo ha aumento
gracias a las plataformas mediáticas que
permiten el acceso de usuarios, que además de
recibir y consumir los contenidos, los divulgan
y construyen pseudo noticias que en muchas
ocasiones generan caos y desinforman a otros
usuarios.
Tabla 3: Tipos de fake news en El Mercioco
Tipo de fake news Número de publicaciones Denición de la tipología
Sátira o parodia 32 publicaciones Publicación que no causa daño ni engaño pues su
nalidad es imitar los hechos, información falsa a
través de la broma.
Contenido engañoso 2 publicaciones Posteo cuyo objetivo es incriminar a alguien o
algo a partir de algo que no es veraz. Asociado a la
propaganda.
Contenido manipulado 2 publicaciones Omite información o factores con el objetivo de
generar en las personas percepciones erróneas
sobre un hecho u acontecimiento. Intención pro-
vocativa.
Contexto falso 1 publicación Estas publicaciones combinan contenido genuino
con información de contexto falsa.
Contenido impostor 1 publicación Suplanta fuentes genuinas con el objetivo de ma-
nipular al consumidor de esta pseudo información
a través de contenido falso. Busca provecho.
Fuente: elaboración propia.
FAKE NEWS E INCREMENTO DESINFORMATIVO DURANTE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN 2020:
CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
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A criterio de los entrevistados, el ujo de
contenido desinformativo siempre está en
movimiento, pero cada vez que hay eventos
coyunturales que afectan masivamente a
una población, este aumenta. Debido a este
fenómeno, los principios periodísticos de la
profesión se ven vulnerados, como son: el
carácter veraz de la noticia, el respeto a la verdad,
la diferenciación entre opinión e información,
la contrastación de fuentes y la imparcialidad
(Benítez, comunicación personal, 17 de marzo
de 2021).
Así mismo, las motivaciones que llevan a
la creación de contenido falso dentro de las
diferentes plataformas que conforman el
ecosistema mediático, implican una serie de
situaciones que en ocasiones nacen desde el
desconocimiento, pero en muchas otras hay otras
razones: “búsqueda de benecios, publicidad,
consumo, a través de la visita a los diferentes
sitios web de información, plataformas y redes
sociales” (Velásquez, comunicación personal,
17 de marzo de 2021).
Desde la perspectiva de los entrevistados, se
muestra una intención poderosa al tomarse el
tiempo de planicar y estructurar una fanpage,
simular la línea gráca de algún medio, persona
o institución conocida puesto que “se diseñan y
emiten con la intención deliberada de engañar,
inducir a error, manipular decisiones personales,
desprestigiar o enaltecer a una institución, entidad
o persona u obtener ganancias económicas
o rédito político” (Astudillo, comunicación
personal, 16 de marzo de 2021).
La cita anterior establece que las noticias
falsas devienen actos premeditados con una
intencionalidad que responde a intereses
personales que afectan la labor periodística
formal por el camuaje que utilizan para llegar
a más usuarios. “No se ajustan a los hechos
tal y como acontecen y se fundamenta en la
creación de bulos construidos con barniz/pátina
de verosímil/creíble” (Velásquez, comunicación
personal, 17 de marzo de 2021).
Los expertos entrevistados coinciden en su
opinión con un estudio de psicología realizado
por la Universidad de Harvard, en el que se
establece que el grupo etario más propenso a ser
víctima de las noticias falsas es el conformado
por personas mayores de 50 años, puesto que “no
son nativos digitales y no están familiarizados
con el uso de las redes sociales. Una causa puede
ser la falta de aprendizaje, habilidades o práctica
en el uso de los medios digitales y las redes
sociales” (Velásquez, comunicación personal,
17 de marzo de 2021).
Para los entrevistados, las noticias falsas tienen
“más incidencia en la población mayor de 65 años
porque se informan a través del WhatsApp y se
quedan con la información que ve, no consultan
varios medios para certicar si la información
es verdadera o no” (Astudillo, comunicación
personal, 26 de marzo de 2021). Es importante
reconocer el hecho de que las estadísticas
respecto a las personas que son más vulnerables
se inclinan hacia los adultos mayores.
Finalmente, es importante reexionar sobre
el hecho de que “es muy probable que el
fenómeno de la desinformación siga en aumento
en función de los eventos mundiales como la
COVID-19 y el aparecimiento de nuevas redes
sociales o canales de información” (Astudillo,
comunicación personal, 16 de marzo de 2021).
El fenómeno de las fake news no se detiene
y sigue cobrando fuerza en medio de un
ecosistema digital que, a pesar de usar sus redes
para facilitar el acceso a la información, sirve
también para confundir, generar caos y engañar
a las audiencias, por lo que es necesario un
ejercicio cívico de alfabetizar digitalmente a la
ciudadanía para el reconocimiento de este tipo
de contenido en los entornos virtuales (López,
comunicación personal, 16 de marzo de 2021).
Tal y como apunta González, “hay que educar a
un uso y consumo crítico de los medios digitales
y tradicionales, pues no tenemos un nivel alto de
alfabetización mediática y digital” (González,
comunicación personal, 16 de marzo de 2021),
criterio que comparte Campoverde al mencionar
que “se debería educar a la ciudadanía acerca del
manejo de la información que recibe, ya que todos
los sectores estamos involucrados, iniciando
por el hogar, las instituciones educativas y el
mismo gobierno” (Campoverde, comunicación
personal, 16 de marzo de 2021).
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CHAKIÑAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades / ISSN 2550 - 6722 45
Por su parte, Matiz y Hernández coinciden en
que la responsabilidad de difundir este tipo de
contenido “va desde la persona que lo comparte
para que el otro conozca lo que está pasando
hasta una motivación manipuladora de compartir
algo falso o engañoso” (Matiz, comunicación
personal, 17 de marzo de 2021).
RESULTADOS DE LAS
ENTREVISTAS A EXPERTOS EN
ECOSISTEMA MEDIÁTICO
Los especialistas consideran que el ecosistema
mediático se reere a “todos los componentes
que participan en el sistema de medios en la
actualidad, integrado no solo por los medios
tradicionales y las audiencias, sino también por
las plataformas (redes sociales), los buscadores,
los grupos de interés, entre otros” (Morales,
comunicación personal, 17 de marzo de 2021).
En este sentido se interpreta a los medios como
ambientes que intervienen en la percepción de
las nuevas audiencias, así lo explica Quezada
(2021): “nuestro actual ecosistema mediático
está relacionado con todo este efecto pandémico,
noticias - información falsa” (Quezada,
comunicación personal, 28 de marzo de 2021).
En este contexto, los medios no desaparecen,
solo se transforman, es allí donde radica la
importancia de la adaptabilidad de los medios
tradicionales a las nuevas plataformas, puesto
que “hoy día los medios tradicionales conviven
con las redes sociales, estableciendo sinergias
y relaciones de mutualismo” (Morales,
comunicación personal, 17 de marzo de 2021).
Por su parte, hay quienes consideran que el
problema no radica en si el medio es nuevo o
tradicional sino en la audiencia y el público que
les dé soporte, tal es así que “quienes corren el
riesgo de desaparecer son aquellos medios que
no han logrado crear una audiencia y que a su
vez esa audiencia se vuelva comunidad” (Torres,
comunicación personal, 26 de marzo de 2021).
Lo cierto es que a esa audiencia se le suma el
factor emocional en el consumo de contenidos y
la delización de la información. En contraste,
“la desinformación, por su carácter emocional,
va perfecto con algunas de esas plataformas
digitales” (Auyanet, comunicación personal, 22
de marzo de 2021).
Esta misma percepción la comparten otros
expertos quienes asocian la proliferación de
fake news con el aspecto subjetivo de los
agentes sociales. “En este plano entra a jugar
un rol importante las emociones puesto que
las noticias falsas generan angustia, confusión,
miedo, felicidad, sentimientos que se transmiten
como un virus hacia otras personas” (Colautti,
comunicación personal, 22 de marzo de 2021).
En síntesis, las facilidades de comunicación y
acceso a la información en el entorno digital
promueven no solamente la difusión de
contenido able y vericado, sino también el
riesgo de ser víctima de noticias falsas. Por ello,
se hace un llamado a los medios en inocular
dosis de formación en competencia mediática,
para que así, el virus circulante de las fakes news
y su accionar nocivo, tenga efectos nulos en la
población (Montaner, comunicación personal,
17 de marzo de 2021).
RESULTADOS DE LAS
ENTREVISTAS A PERIODISTAS
En este grupo de profesionales entrevistados, se
evidencia claramente cómo los temas políticos,
de salud y coyunturales son el foco principal para
la generación de noticias falsas y precisamente
esto coincide con la razón de ser de la fanpage
estudiada, pues desde su descripción se puede
advertir su carácter político. “Las noticias falsas
aparecen en momentos de incertidumbre o de
cambios, como ha sido el caso de la pandemia”
(Larraz, comunicación personal, 21 de marzo de
2021).
Tal y como menciona Poveda, las noticias falsas
dependen de organizaciones que buscan la
desestabilización política o generar recursos de
manera no ética. Para ello, los medios formales
FAKE NEWS E INCREMENTO DESINFORMATIVO DURANTE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN 2020:
CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
Número 16 / ABRIL, 2022 (35-51) 46
deben trabajar en presentar mejor su contenido
en el contexto de la multimedialidad y sintonizar
con las necesidades de un nuevo público (Poveda,
comunicación personal, 19 de marzo de 2021).
Sin embargo, por más esfuerzo que inviertan los
medios formales o periodistas independientes en
presentar información de calidad, contrastada y
vericada, no es garantía de que el público que
lo reciba sepa aprovecharlo, “llama la atención
que muchas personas estén dispuestas a aceptar
cualquier cosa con tal de tener una respuesta.
La necesidad de bajar la incertidumbre es tan
intensa que a veces atenta contra la capacidad de
raciocinio” (Rodríguez, comunicación personal,
17 de marzo de 2021).
Hay quienes arman que las noticias falsas
siempre van a existir, pero la solución para
prevenirlas y contrarrestarlas debe provenir de
un periodismo bien estructurado que no deje
lugar para el desarrollo de falsedades; lo cierto
es que en una sociedad tan mediatizada como
la actual, es difícil combatir un fenómeno que
cobra fuerza en cada nuevo usuario. Por ello se
arma que la pandemia, o cualquier otro episodio
relacionado con las crisis, deja la lección que la
información ya no es descendente y que puede
ser autogestionada, pero que requiere de los
mecanismos (educacionales, entre ellos) de
generar ciudadanos cada vez más responsables
y que sepan diferenciar entre lo verdadero y
lo falso (Tapia, comunicación personal, 19 de
marzo de 2021).
“El trabajo que siempre ha hecho el periodismo,
el de no conformarse con una versión sino
de vericar. Ahora es más importante que
nunca” (Poveda, comunicación personal, 19
de marzo de 2021). Han existido hechos en
los que periodistas prestigiosos han cometido
errores garrafales como el de no corroborar la
información antes de difundirla, tal es el caso
de la cadena estadounidense NBC y ABC news,
quienes replicaron el testimonio de Nayirah,
una niña kuwaitense que contaba un emotivo
testimonio respecto a la situación que se vivía en
el país a causa de la presencia de tropas iraquíes,
lo que convulsionó y agitó la opinión pública. La
información resultó ser falsa y tiempo después
se conrmó que lo dicho había sido parte de algo
armado por una agencia de relaciones públicas
de Estados Unidos.
En los últimos años, con la nalidad de minimizar
el impacto de las fake news y vericar los datos,
se han creado agencias y organizaciones de fact
checking, sin embargo, el hecho de corroborar
la información no les compete únicamente
a estos grupos, sino que este esfuerzo de los
profesionales de la comunicación e información
debe contar también con el respaldo ciudadano.
Para Idoeta, las noticias falsas nos impactan
emocionalmente y nos hacen querer compartirlas
inmediatamente, sin siquiera chequearlas.
La cuestión emocional es clave, puesto que
existe predisposición en creer en noticias que
conrmen nuestras convicciones previas (Idoeta,
comunicación personal, 21 de marzo de 2021).
Por ello, Larraz asegura que, “las plataformas
de vericación son un medio clave para que
cualquier persona que dude de una información
que circula por redes pueda acudir para contrastar
y vericar” (Larraz, comunicación personal,
21 de marzo de 2021). Es precisamente esto
lo que se debe comprender, que el periodismo
debe revalorizarse pese a las dicultades que
traen consigo las noticias fraudulentas. En este
contexto hay que fomentar la necesidad de
consumir información responsable, basada en
los principios de veracidad y credibilidad, para
así enfrentar el fenómeno de las noticias falsas.
RESULTADOS DE LAS
ENTREVISTAS A SOCIÓLOGOS
El testimonio de Morella Alvarado, profesional
en el área sociológica, hace énfasis en que las
noticias falsas dentro del entorno social son
creadas con nes manipuladores, tomando en
cuenta su carácter sensacionalista, capaz de
establecer y promover tendencias políticas,
faranduleras y económicas.
Las fake news no se deben atacar desde la
prohibición o la censura, sino a través de la
adopción de políticas y cátedras de alfabetización
digital que permitan a los usuarios empoderarse
Andrea Estefanía Apolo Ramírez - Fernanda Esperanza Tusa Jumbo - María Magdalena Román Aguilar
CHAKIÑAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades / ISSN 2550 - 6722 47
positivamente del uso de las herramientas que
ofrece el nuevo ecosistema mediático. “Se
benecian quienes ven detrás de la divulgación
de una noticia falsa la oportunidad de sacar
algún provecho, de manera consciente o no”
(Alvarado, comunicación personal, 23 de marzo
de 2021).
Los seres humanos son emocionales por
naturaleza y es precisamente esa característica la
que nos vuelve vulnerables para la transmisión de
contenido que, en lugar de aportar, desinforma.
Quienes más pierden con las noticias falsas son
los propios ciudadanos, puesto que una sociedad
desinformada es víctima de engaños, trampas y
manipulaciones.
El impacto de las noticias falsas constituye
un golpe a la calidad de la democracia pues
se imprimen altas dosis de desinformación
que, por situaciones de crisis y emergencia,
afectan aún más la construcción de un juicio
racional. Alvarado considera que las fake news
minan la conanza y alejan a las personas de
la información que es realmente importante y
valiosa y que permitiría, por ejemplo, mejorar
su calidad de vida (Alvarado, comunicación
personal, 23 de marzo de 2021).
Como sostiene Canavilhas (2013), todos los
cambios que vienen de la mano del nuevo
ecosistema producen nuevas necesidades que
los usuarios buscan dar por satisfechas, por ello
es un trabajo mancomunado reconocer que se
vive en una era de la infoxicación que demanda
un trabajo educomunicativo de alfabetizar a las
audiencias.
CONCLUSIONES
Al término de la investigación se da respuesta
al objetivo central del estudio sobre reconocer
en qué medida el ecosistema mediático favorece
la creación y proliferación de fake news,
tomando como estudio de caso el fanpage El
Mercioco, durante el estado de excepción de
2020 en Ecuador. Al respecto se considera que
los cambios que ofrece el nuevo ecosistema
mediático en cuanto a la producción y difusión
de contenido contribuyen al aumento y
proliferación de las noticias falsas, mucho más
en tiempos de emergencia sanitaria, ya que su
arquitectura web posibilita llegar rápidamente
a usuarios a nivel mundial sin dar tiempo de
comprobar el contenido, situación que deja de
lado a los medios tradicionales a la hora de ser
elegidos por las audiencias.
El aumento de noticias falsas es proporcional
a la crisis de legitimidad de los medios.
Los usuarios de forma consciente optan por
medios alternativos y se apartan de las noticias
tradicionales, hechos que a su vez provocan
albergar falsas concepciones e ideas erróneas
sobre lo que sucede en la sociedad civil, en el
Estado y sus instituciones.
Este estudio de caso determinó que los temas
principales sobre los cuales se desarrolló
contenido fraudulento dentro de la fanpage
El Mercioco fueron aquellos relacionados
con política y la salud en el contexto de la
COVID-19. Para ello, se realizó una tipología de
noticias falsas de la fanpage y sus informaciones
publicadas durante el período marzo-julio de
2020.
En cuanto a la pregunta de investigación
establecida al inicio del estudio sobre ¿cuáles
son los tipos de fake news que se difunden dentro
del ecosistema mediático? se evidenció que el
tipo de noticias falsas que publica y difunde El
Mercioco encaja en el género de la sátira, pero
también emplea contenido engañoso, impostor,
manipulado y de contexto falso en sus posteos
noticiosos, los cuales inuyen en el pensar,
sentir y actuar de los sujetos sociales, pues
su naturaleza irruptiva afecta a aquellos que
consciente o inconscientemente, consumen
este tipo de contenidos. Este dato constituye el
hallazgo principal de la investigación efectuada.
Durante la crisis sanitaria actual es común leer
mensajes que ofrecen algún tipo de cura en torno
al virus, los cuales se propagan por mensajería
instantánea. Estas fake news son capaces de
desestabilizar las democracias civiles, quitar
legitimidad a las instituciones y a sus estados.
FAKE NEWS E INCREMENTO DESINFORMATIVO DURANTE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN 2020:
CASO EL MERCIOCO, ECUADOR
Número 16 / ABRIL, 2022 (35-51) 48
Por tanto, es importante la alfabetización digital
y asumir una auténtica ciudadanía crítica que
frene el efecto viral de estas falacias informativas
en la web.
Resulta necesario seguir analizando este tipo de
objetos de estudio y emplazar nuevas miradas
en torno al ejercicio de la profesión periodística
y de las ciencias de la comunicación. Nuestra
valoración personal es que estos fenómenos
emergentes atañen a todos los agentes sociales
y son transversales para todos los ciudadanos
del mundo, lo que demanda la alfabetización
digital en la sociedad civil (Tusa, Fontaines-
Ruiz y Briceño, 2016) y el empoderamiento
de las tecnologías al benecio de la formación
humana y la educación global, con énfasis en
los valores y la ética, únicas herramientas que
pueden combatir la desinformación.
DECLARACIÓN DE CONFLICTOS DE
INTERESES: Las autoras declaran no tener
conictos de interés.
DECLARACIÓN DE CONTRIBUCIÓN
DE LOS AUTORES: Andrea Estefanía Apolo
Ramírez 33,33%, Fernanda Esperanza Tusa
Jumbo 33,33% y María Magdalena Román
Aguilar 33,33%.
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