AGOSTO, 2026 (259-281)Número 29
PERCEPCIÓN DEL COMPORTAMIENTO
ÉTICO EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
DE ECUADOR
PERCEPTIONS OF ETHICAL BEHAVIOR
AMONG UNIVERSITY STUDENTS IN
ECUADOR
DOI: https://doi.org/10.37135/chk.002.29.11
Artículo de investigación
Recibido: (20/02/2026)
Aceptado: (04/06/2026)
1Ponticia Universidad Católica del Ecuador Sede Ambato, Dirección de identidad
y Misión, Ambato, Ecuador, email: pvalverde@pucesa.edu.ec
2Ponticia Universidad Católica del Ecuador Sede Ambato, Dirección de identidad
y Misión, Ambato, Ecuador, email: eleiva@pucesa.edu.ec
Angel Patricio Valverde Gavilanes1,
Enma Carmen Leiva Sánchez2
PERCEPCIÓN DEL COMPORTAMIENTO ÉTICO EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE ECUADOR
Número 29 / AGOSTO, 2026 (259-281)
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La presente investigación, desarrollada en la Ponticia Universidad Católica del Ecuador,
sede Ambato, analiza los comportamientos éticos de estudiantes universitarios y los factores
éticos que inuyen en su formación académica. Su objetivo fue identicar la percepción
de los estudiantes sobre sus actitudes éticas y antiéticas en la convivencia universitaria. La
metodología se fundamentó en el paradigma pragmático con un enfoque cuantitativo de
alcance descriptivo. Para la recolección de datos se aplicó una encuesta a 175 estudiantes,
seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, pertenecientes
a las carreras de Administración de Empresas, Jurisprudencia, Psicología e Ingeniería en
Sistemas de las asignaturas misionales Jesucristo y la Persona de Hoy, Ética Personal y
Socioambiental. Los resultados indicaron que los comportamientos que comprometieron la
convivencia universitaria fueron los grupos divididos (69.90 %), inuencia de los amigos
(55.4 %) y líderes negativos (28.5 %). Asimismo, los comportamientos apropiados fueron el
respeto (64 %) y la responsabilidad (40 %). Se marcó la necesidad de reforzar la formación
de valores éticos en la comunidad universitaria.
PALABRAS CLAVE: Comportamiento, convivencia, ética, formación, valores morales
This study, conducted at the Pontical Catholic University of Ecuador, Ambato campus,
analyzes the ethical behaviors of university students and the ethical factors that inuence
their academic development. Its objective was to identify students’ perceptions of their
ethical and unethical attitudes in the university community. The methodology was based on
the pragmatic paradigm with a quantitative, descriptive approach. To collect data, a survey
was administered to 175 students, selected through non-probabilistic convenience sampling,
enrolled in the Business Administration, Law, Psychology, and Systems Engineering programs
in the mission-oriented courses Jesus Christ and the Person of Today, Personal Ethics, and
Socio-Environmental Ethics. The results indicated that the behaviors that compromised
campus life were divided groups (69.90%), peer inuence (55.4 %), and negative leaders
(28.5 %). Likewise, appropriate behaviors were respect (64 %) and responsibility (40 %).
The need to reinforce the formation of ethical values within the university community was
highlighted.
KEYWORDS: Behavior, coexistence, ethics, training, moral values
RESUMEN
ABSTRACT
PERCEPCIÓN DEL COMPORTAMIENTO
ÉTICO EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
DE ECUADOR
PERCEPTIONS OF ETHICAL BEHAVIOR
AMONG UNIVERSITY STUDENTS IN ECUADOR
Angel Patricio Valverde Gavilanes, Enma Carmen Leiva Sánchez
CHAKIÑAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades / ISSN 2550 - 6722
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INTRODUCCIÓN
El comportamiento ético de los estudiantes universitarios se ha
transformado en un tema de interés y preocupación, tanto para las
universidades como para la sociedad en general. Por consiguiente, las
universidades no solo deben formar académicamente a los estudiantes,
sino desde los valores y principios éticos.
Ante una marcada pérdida de valores y cambios de comportamiento,
especialmente en la juventud universitaria, la presente investigación
nace del imperativo de reexionar y analizar cómo los estudiantes
universitarios practican los principios básicos y éticos de la convivencia
universitaria en el proceso de la formación académica, personal y
profesional.
Para Reyes y Hernández (2019)
Hablar de valores en los jóvenes universitarios es de gran
relevancia, por esta razón, los estudiantes que se forman en el
ámbito educativo deben ser distinguidos por su forma de actuar,
por su desempeño laboral con principios éticos bien denidos.
(p. 2)
Desde inicios del siglo XXI se percibe un crecimiento acelerado de
comportamientos y actitudes opuestos a los principios éticos que deben
marcar una convivencia universitaria de excelencia, entre ellos: plagio
y deshonestidad académicos, irrespeto al código de ética y normas
institucionales, indiferencia a sus obligaciones, falta de compromiso
institucional, división de grupos y presencia de líderes negativos; cuyos
criterios parten de la experiencia profesional de los involucrados y
de la impartición de las materias misionales dentro de la convivencia
universitaria.
Esto, sin dudas, trajo consigo un problema urgente que atender por
parte de las Instituciones de Educación Superior (IES). En este sentido,
Inostroza-Araya et al. (2020) apuntan que “las universidades forman
a los estudiantes para enfrentar situaciones complejas que implique
valores, razonamiento moral, desarrollo; y, formas de actuar de acuerdo
con sus juicios” (p. 292).
Sin embargo, en los últimos años se han formado profesionales
académicamente preparados, pero éticamente frágiles, traducido en
una carencia de valores sólidos, conciencia moral y la capacidad para
resolver dilemas éticos en la vida profesional. Por ello, la investigación
tiene un enfoque socioeducativo, crítico y analítico.
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Villacreses (2021) considera que “El plagio académico es una de las
diferentes formas de deshonestidad en el ámbito académico, afectando
el aprendizaje y los valores no solo del estudiante, sino también,
del docente y, por ende, de la Institución Educativa” (p. 151). Esta
problemática afecta a la convivencia universitaria y a la credibilidad de
los nuevos profesionales si no se atiende proactivamente.
Frente al comportamiento ético en el ámbito universitario,
[s]e aspira a estudiantes integrales que practiquen la honradez,
bondad, modestia, solidaridad, responsabilidad, amistad,
fortaleza, respeto, prudencia, delidad, pertenencia, honestidad,
tolerancia, ética y justicia. Se mencionan estos valores sin
otorgarle ningún grado de prioridad, considerando que lo
importante es que el estudiante universitario los aplique en
las diversas circunstancias en que se encuentre. (González &
Cardentey, 2016, p. 168)
Mediante la práctica de valores la formación integral de los estudiantes
garantiza una sociedad donde predomine los principios éticos. Así lo
recalcan Salazar-Echeagaray et al. (2024): “en estos tiempos donde
se presentan actitudes antiéticas por parte de las comunidades, la
educación es de suma importancia en la instrucción integral de la
juventud inculcando valores como la honestidad y la responsabilidad”
(p. 177).
Por ende, la educación debe contribuir a la estandarización de pautas
de comportamientos éticos que consoliden un tejido social regido
por pilares axiológicos (valores) y reglas de convivencia (principios)
fundamentales. Desde la visión de Pérez et al. (2024) “la educación
basada en valores no solo transmite conocimientos, sino que, también
moldea actitudes y comportamientos, lo que impacta directamente en
la creación de una sociedad ética y justa” (p. 74). De igual manera,
según Collazos y Belito (2026) “La formación ética en los estudiantes
representa un pilar esencial para su desarrollo profesional y social. Esta
formación no debe limitarse a una materia aislada, sino integrarse en
todas las áreas académicas” (p. 6). En este sentido, las universidades
deben buscar estrategias de formación ética en todas las áreas del
conocimiento y de la convivencia universitaria.
La presente investigación sobre el comportamiento ético de los
estudiantes en la convivencia universitaria resalta la formación de
valores y el cumplimiento de los códigos de ética en las instituciones
de educación universitaria, como un pilar en la educación integral, para
que contribuyan al desarrollo de profesionales con un impacto positivo
en la sociedad, donde:
La ética y la moral en la educación superior son temas de
creciente importancia, por cuanto, la formación de profesionales
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requiere no solo la adquisición de conocimientos y habilidades
técnicas, sino también, la promoción de valores que guíen las
acciones y decisiones de los individuos en su vida personal y
profesional, siendo misión de este nivel educativo, preparar a
los estudiantes no solo para destacar en sus profesiones, sino
también para ser ciudadanos responsables y éticos. (Bracho-
Fuenmayor, 2024, p. 554)
De esta manera, las universidades deben contribuir a una formación
íntegra, que implica entregar a la sociedad profesionales que promuevan
el respeto, la justicia, la honestidad y el trabajo en equipo.
Se trata de formar individuos responsables consigo mismos
y comprometidos con la sociedad y su devenir, capaces de
dialogar en sus espacios de convivencia, de establecer lazos de
solidaridad, de interactuar con los otros con base en la tolerancia,
la aceptación de la diferencia y el respeto, fortaleciendo sus
posibilidades de desarrollo permanente y la participación
creativa en la construcción de su cotidianidad. (Venet, 2019, p.
436)
Por consiguiente, esto se enmarca en un contexto donde la formación
profesional no solo implica la transmisión de conocimientos académicos,
sino el desarrollo de competencias éticas y morales que guíen el actuar
de los futuros profesionales.
Desde la perspectiva de Hirsch (2012), una de las conductas antiéticas
más recurrentes y destructivas dentro del aula y que repercuten en la
convivencia universitaria se relaciona con el efecto polizón o gorrón,
donde ciertos estudiantes evitan cooperar intencionalmente en el trabajo
de equipos, pero se benecian del trabajo colectivo. Esto produjo una
profunda división de grupos, segregación y resentimiento.
Por otra parte, el entorno familiar ejerce una inuencia signicativa
sobre el comportamiento antisocial. Saladino et al. (2020) reportan
una correlación positiva entre el núcleo familiar y la manifestación
de agresividad y desvinculación moral en jóvenes. Los resultados
demuestran que la calidad del entorno familiar, articulada a través
de la comunicación y el sistema de valores, condiciona la aparición
de conductas desviadas. Se destaca, además, el papel determinante
de la estructura familiar, especícamente la monoparentalidad como
anticipador de comportamientos antisociales y agresivos en la muestra
estudiada.
Asimismo, Sureda-Negre et al. (2020) arman que las manifestaciones
más evidentes de deshonestidad académica se vinculan con el empleo
de las tecnologías de la información (TIC), pues la investigación se
ve frecuentemente reducida a la trasposición literal de fragmentos de
sitios web. La paradoja indica que mientras la tecnología evoluciona,
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la percepción de los estudiantes sobre la gravedad del uso indebido de
estas herramientas ha disminuido signicativamente.
En el contexto mexicano, Tapia et al. (2023) identicaron que prácticas
como el plagio de tareas o la copia en evaluaciones son legitimadas
bajo una retórica de solidaridad y apoyo mutuo. Esta interpretación
sociocultural de la deshonestidad académica sugirió que los vínculos
de reciprocidad y los lazos afectivos actuaron como mediadores en
la conducta ética del estudiantado. El estudio reportó una prevalencia
del fenómeno del 19.75 %, destacando un campo semántico donde la
mentira (22.18 %) y el plagio (17.02 %) predominaron, seguidos por
nociones de corrupción (14.28 %) e injusticia (6.99 %), que revelaron
una estructura cognitiva compleja sobre la transgresión académica.
Por tal razón, las universidades deben fomentar un modelo de formación
integral que equilibre la autonomía personal con el compromiso social
y comunitario, destacándose con ello: el diálogo, la solidaridad,
la tolerancia y el respeto como herramientas esenciales para una
convivencia armónica y pacíca.
La pregunta que guio la investigación fue: ¿Cuál es el nivel de percepción
del comportamiento ético y antiético en la convivencia universitaria de
los estudiantes de la Ponticia Universidad Católica del Ecuador, sede
Ambato (PUCE) dentro de la institución?
METODOLOGÍA
La metodología se fundamentó en el paradigma pragmático, con enfoque
cuantitativo y alcance descriptivo. El diseño fue no experimental y
transversal, puesto que se investigó la realidad de los comportamientos
éticos de los estudiantes universitarios y las variables: comportamientos
éticos y estudiantes universitarios en un momento único, sin manipular
deliberadamente el entorno, buscando la información tal como ocurre
en la convivencia universitaria.
Como respuesta al objetivo planteado se aplicó una lógica deductiva
y secuencial, estructurada en cuatro fases fundamentales, en
correspondencia con lo descrito por Hernández-Sampieri y Mendoza
(2018):
- Fase 1: Para el proceso de selección y análisis de fuentes se aplicó
la metodología PRISMA, que garantizó un ltrado riguroso de la
literatura que fundamentó el estudio del comportamiento ético de
los estudiantes universitarios.
En primer lugar, se denió la estrategia de búsqueda en las bases de
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datos SciELO, Redalyc, Latindex y Google Scholar, operativizando la
consulta mediante las palabras clave: “comportamiento”, “actitudes”,
ética”, “valores”, “universidad”, “convivencia”, combinadas con los
operadores (guion, comillas, barras).
El procedimiento de selección se desarrolló en cuatro fases:
1) Identicación: se registró un total inicial de 40 artículos;
2) Cribado: se procedió a la eliminación de registros duplicados con
un total de 4 artículos, así como de 8 artículos y resúmenes carentes
de pertinencia temática;
3) Elegibilidad: se aplicaron los criterios de inclusión tales como:
artículos publicados entre 2019-2026 en español con la excepción
de 6 artículos que fueron de vital importancia para la investigación,
calidad de la publicación, temática pertinente y de exclusión
de documentos no indexados, ensayos que no aportaron a la
investigación, libros digitales carentes de información relevante
para la investigación con un total de 12 artículos; y
4) Inclusión: se determinó una muestra nal de 28 artículos válidos
para la revisión bibliográca. Todo este proceso de depuración se
detalla visualmente en la gura 1.
Figura 1: Diagrama PRISMA
- Fase 2: Se elaboró la matriz de operacionalización considerando
como variable independiente las actitudes éticas y como variable
dependiente a los jóvenes universitarios.
Esta matriz se estructuró bajo las dimensiones: conductuales, valores
y buen vivir. A partir de los indicadores denidos en dicha matriz:
incidencia de valores éticos, acciones de la persona, cualidades
humanas, convivencia universitaria, conciencia ética y vida fraterna, se
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diseñó el cuestionario aplicado mediante la técnica de la encuesta para
la recolección de datos.
El instrumento abarcó las aristas: objetivo de la investigación, población
y muestra, diseño del cuestionario, tipos de preguntas, medición de
las variables, análisis de datos, aspectos éticos y de condencialidad
del fenómeno sin la necesidad de aplicar la observación directa o
entrevistas, por haber incluido los siguientes aspectos: dimensiones
conductuales, valores, el buen vivir; e, instrumento, con lo cual fue
considerado multidimensional.
Por ende, los comportamientos éticos dependen de los valores que
posean los jóvenes universitarios, la inuencia familiar, la educación
y el entorno social en que se desenvuelven. En este sentido, una
entrevista o un grupo focal sobre ética puede generar sesgo de deseo
social, por ejemplo, el estudiante miente para quedar bien, mientras
que una encuesta anónima bien estructurada puede proyectar datos más
conables en temas sensibles.
- Fase 3: Aplicación de la encuesta a la muestra seleccionada para la
obtención de datos sobre los comportamiento éticos y antiéticos en
la convivencia universitaria.
La validez de contenido del instrumento se determinó mediante un juicio
de expertos, en el cual participaron cinco especialistas con trayectoria en
las áreas de ética, teología, losofía, educación superior y metodología.
Los expertos evaluaron la suciencia, claridad, coherencia y relevancia
de la encuesta. Tras la revisión, se incorporaron sus observaciones
técnicas para ajustar la redacción del cuestionario que garantice de
forma efectiva las variables de la investigación propuestas.
- Fase 4: La recolección de datos se llevó a cabo mediante la
aplicación de un cuestionario estructurado, administrado de forma
digital a través de la herramienta Google Forms.
Este procedimiento facilitó la participación sincrónica de los estudiantes
pertenecientes a las materias misionales, garantizando la integridad de
las respuestas y el anonimato de los informantes. El acceso al formulario
se distribuyó mediante canales institucionales, previo cumplimiento
del consentimiento informado, donde se detallaron los objetivos de la
investigación y el tratamiento ético de la información.
Una vez nalizada la recolección se procedió al análisis de datos
bajo un enfoque cuantitativo descriptivo. La información recopilada
fue exportada desde la plataforma a una base de datos en Microsoft
Excel para su depuración y clasicación. Posteriormente, se realizó
el tratamiento estadístico utilizando el Excel, calculando frecuencias
absolutas y porcentajes para cada dimensión del comportamiento ético.
Finalmente, los resultados se organizaron en tablas y grácos de barras,
permitiendo la interpretación y análisis de los datos cuyos documentos
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que respaldaron estas fases están cargados en el repositorio OSF.
La metodología aplicada fue congruente con los estudios de Pineda y
Valderrama (2022), quienes propusieron que la medición de fenómenos
sociales requiere una conceptualización teórica antes de proceder a
la medición empírica, o sea, se inicia con la denición teórica para
posteriormente especicar los conceptos más complejos, junto con la
elección de los indicadores y terminar con las síntesis de la investigación.
La población objeto de estudio estuvo constituida por 500 estudiantes
de la PUCE Ambato, se estableció un muestreo no probabilístico
por conveniencia. La selección se llevó a cabo bajo un criterio de
conveniencia, priorizando a aquellos estudiantes vinculados con las
materias misionales de la institución.
La muestra nal quedó conformada por 175 estudiantes pertenecientes a
las carreras de Administración de Empresas, Jurisprudencia, Psicología
e Ingeniería en Sistemas, que cursan las asignaturas misionales:
Jesucristo y la Persona de Hoy, Ética Personal y Socioambiental. A pesar
de ser una muestra no probabilística, se cuidó la representatividad de las
diferentes carreras para obtener una visión integral del comportamiento
en el campus universitario.
Los criterios de selección para la muestra fueron los siguientes:
− Se optó por cuatro carreras: Administración de Empresas,
Jurisprudencia, Psicología e Ingeniería en Sistemas, por ser las de
mayor representatividad y población estudiantil de la comunidad
universitaria. Esta elección garantizó una muestra signicativa
condicionada por la anidad con las asignaturas misionales cuyas
características radicaron en la enseñanza de ética y valores.
− La muestra se concentró en estudiantes que cursaban el tercer nivel
de las materias Jesucristo y la Persona de Hoy, y el quinto nivel
de Ética Personal y Socioambiental. Esto garantizó que todos los
estudiantes tuvieran un marco de referencia común sobre valores
éticos de convivencia, permitiendo comparar los resultados entre
carreras bajo unos mismos parámetros.
− Se buscó que cada carrera tuviera la representación signicativa
mediante una distribución proporcional calculada sobre el total
de 500 estudiantes. Este equilibro impidió que la superioridad
numérica de las carreras oscureciera las valoraciones de las carreras
con menos estudiantes, permitiendo un análisis ético transversal y
plural de la muestra de 175 estudiantes, como se observa en la tabla
1.
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Tabla 1: Distribución del número de estudiantes por cada carrera y
nivel
La fase de campo se desarrolló de manera presencial dentro de las
asignaturas del eje misional. Previo a la aplicación, se obtuvo el
consentimiento informado verbal de los participantes, garantizando el
manejo ético de la información. El tiempo estimado de respuesta para
cada unidad de análisis fue de 10 minutos. Se diseñó un instrumento
de recolección de datos compuesto por 17 ítems, estructurado bajo
un formato mixto: 12 reactivos de respuestas cerradas y 5 de carácter
abierto. Para la medición, se emplearon escalas de frecuencias y
numéricas validadas bajo criterios de equilibrio, consistencia interna
y claridad semántica, asegurando así la pertinencia y comprensión
del cuestionario. Los datos fueron sometidos a un análisis estadístico
descriptivo. El procesamiento incluyó la sistematización de frecuencias
y el cálculo de medidas de tendencia central. Los resultados se presentan
mediante tablas de contingencia y herramientas de representación
gráca para facilitar su interpretación y posterior discusión.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los hallazgos identicaron factores determinantes que inciden en la
convivencia universitaria: los comportamientos que comprometieron la
estabilidad relacional estuvieron encabezados por la fragmentación en
grupos, seguidos por la inuencia de círculos de amistad y de liderazgos
negativos. Paralelamente, los datos subrayaron la prevalencia de
conductas apropiadas vinculadas con la formación de valores éticos
dentro de la comunidad universitaria. Esta dualidad de resultados
demostró que la base axiológica institucional permanece como un
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eje importante frente a las conductas no apropiadas de los jóvenes
universitarios. En efecto, la discusión se orienta a contrastar estas cifras
con la literatura vigente sobre comportamiento ética en la convivencia
universitaria para proponer estrategias de formación.
Figura 2: Comportamientos de los estudiantes dentro del campus
universitario
La gura 2 revela un comportamiento estudiantil positivo donde
predominó el respeto, con la percepción del 64 %, seguido por la
responsabilidad (40 %) y la comunicación (39.4 %). Por el contrario,
el comportamiento estudiantil negativo que se tuvo a menor escala fue
debido a la intolerancia con el 12.6 % y la indolencia con el 8 %, que
sellaron los rasgos negativos más visibles. Resultó muy signicativo
a nivel institucional el respeto como el comportamiento notorio que
marcó el pilar en la convivencia armónica de los estudiantes en el
campus universitario.
Saavedra y Arand (2022) describen al respeto y la responsabilidad
como defensores contra la corrupción académica. Los estudiantes que
asumen sus deberes como un compromiso social y no solo como una
carga administrativa, tienden a resistir la presión de dividirse en grupos
y, por ende, pueden actuar según criterio propio. Esto se debe a que
sus valores provienen de la formación que recibieron de la familia y la
sociedad en sentido general, lográndose integrar el valor del esfuerzo
sobre el resultado inmediato que se percibe en la sociedad.
Al confrontar los resultados de la investigación con los de Villalobos
(1999), se conrmó que los estudiantes que presentaron comportamientos
antiéticos: irresponsabilidad, irrespeto, egoísmo e intolerancia, también
enfrentaron una limitada comunicación entre padres e hijos, violencia
familiar o comunitaria, situación económica precaria, relación
disfuncional de pareja y medios de comunicación intrascendentes.
Por consiguiente, el respeto y la responsabilidad deben establecerse
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como columnas para la formación integral en valores, desde la casa,
las instituciones educativas y la propia sociedad. Este criterio coincide
con el de Gamero et al. (2023), quienes destacan como pilares para la
protección de la comunidad universitaria al respeto a la vida, la dignidad
y desarrollo integral de la persona humana, solidaridad, honestidad,
justicia, búsqueda de la verdad, educación en valores y la autonomía.
Figura 3: Comportamientos no apropiados en la convivencia
universitaria
La gura 3 muestra un comportamiento negativo, cuyo factor mayor de
incidencia fue la inuencia de los amigos (55.4 %) de los encuestados,
lo que posesionó al entorno social como la principal causa de conductas
inapropiadas. Como causas secundarias se identicaron la crisis de
valores (30.9 %) que reejó no solo una simple falta de educación,
sino un cambio profundo en la forma en que las nuevas generaciones
interpretan la realidad. En un mundo hiperconectado, los pilares
tradicionales: familia, religión, escuela han perdido importancia frente
a la inuencia masiva de las redes sociales y el mercado.
Los hallazgos de la presente investigación corroboran lo expuesto por
Villalobos (1999), al identicar que las conductas no apropiadas en el
ámbito universitario se atribuyen a factores como la escasa formación
en el hogar, la falta de madurez, el uso inadecuado de las TIC, la presión
de los amigos y las carencias en la formación de valores desde el hogar.
Esta problemática se relacionó con la etapa del desarrollo en la
juventud y con la resistencia a los códigos de éticas de las instituciones
universitarias en oposición a la lealtad grupal que traduce a la lealtad
como valor supremo. Para el universitario, la lealtad grupal se percibirse
como un valor moral superior a la honestidad académica. Esto se
maniesta en acciones como el plagio compartido, no reportar una falta
de un compañero o ayudarse de forma indebida en exámenes. Este tipo
de comportamientos derivó desafíos éticos que tienen que integrarse en
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la formación de las instituciones de educación superior, tales como el
respeto a la diversidad -que es pasar de la simple tolerancia al otro a su
reconocimiento- y la integridad académica como un bien común. Bajo
esta premisa si el grupo valida o calla ante la injusticia académica, se
rompe la unidad y surge el resentimiento; lo que destruye el espíritu
de colaboración y el respeto mutuo entre compañeros, provocando la
división en grupos.
Otros factores que se resaltan en esta gura fueron el mal uso de la
tecnología por parte de los estudiantes (22.3 %) y la escasa formación
en los hogares (14.3 %). Estos datos arrojaron un vacío en la formación
de valores dentro de la comunidad universitaria, provocando que los
estudiantes universitarios atribuyen los comportamientos no apropiados
a los siguientes factores: predominio de la presión social, crisis de
valores, factores tecnológicos y entorno familiar.
Caja et al. (2024) subrayan cómo el entorno digital contemporáneo
incide en el desapego a los compromisos éticos universitarios. Se
planteó que el avance de la Inteligencia Articial (IA), enmarcado en una
lógica de mercado, ofrece modelos de identidad basados en el consumo
tecnológico que actúan como sustitutos de la subjetividad moral.
Como consecuencia, los principios tradicionales de responsabilidad y
honestidad académica son suplantados por una cultura de la imagen,
donde la eciencia tecnológica prima sobre la coherencia de los valores
personales.
La crisis de valores se debe en parte a los avances tecnológicos, al
acceso a las redes sociales y a la edad de los estudiantes como un factor
inuyente. Para Martínez-Pinto et al. (2024) y Hernández (2025) los
estudiantes carecen de una sólida comprensión de los valores éticos, así
como muestran una ética deciente, baja autoestima, vulnerabilidad en
el carácter, dependencia de las familias y amigos.
Asimismo, los comportamientos antiéticos en líderes políticos o
guras públicas constituyen ejemplos inapropiados absorbidos por los
jóvenes, quienes laceran su camino hacia el éxito en la vida personal y
profesional.
Dicha postura fomenta la polarización dentro de la comunidad
académica que incluye los que creen en el sistema y los que deciden
establecer sus propias reglas porque perciben que dicho sistema resulta
injusto, sin reconocer que sus comportamientos son improcedentes.
Por otra parte, Mendoza et al. (2022) encontraron que el núcleo familiar
fortalece los valores, comportamientos éticos y el estado emocional de
sus hijos, espacio que se desestabiliza por divorcios, migración, pobreza,
violencia intrafamiliar, falta de comunicación, embarazos no deseados
y empleo indiscriminado de tecnología, factores que repercuten directa
e indirectamente en la familia. Esto ha conllevado a un progresivo vacío
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ético y a un comportamiento irresponsable en la juventud universitaria.
Se concuerda con Sandoval et al. (2014) en que las familias actuales
enfrentan desafíos económicos que obligan a los padres ausentarse del
hogar por tiempos prolongados y limitar la calidad de vida.
Figura 4: Conductas que dicultan la convivencia universitaria
En la gura 4 se observa que la división de los grupos dicultó la
convivencia de los estudiantes universitarios (69.2 %), así como
la presencia de líderes negativos (28.5 %), bullying (19.8 %) y
victimización (22.1 %).
Como la victimización superó al bullying, se constatan formas de
exclusión y maltrato no ajustadas al concepto estricto de acoso
sistemático, pero que perturbaron la seguridad del estudiante
universitario, en correlación con los hallazgos de Ramos-Rodríguez
y Aranda-Beltrán (2020) quienes reportan que la violencia escolar,
conceptualizada como victimización general, alcanzó una prevalencia
del 47.9 % en la muestra, frente a un 16.8 % correspondiente al bullying.
Los autores sostuvieron que el maltrato verbal, las agresiones físicas y
psicológicas, así como la intolerancia entre compañeros, constituyeron
prácticas naturalizadas que, pese a la ausencia de marcas físicas,
deterioraron la convivencia universitaria. Respecto al análisis grupal,
se observó una brecha estadística de 40.7 puntos porcentuales entre la
división de los grupos y la inuencia de liderazgos negativos, dato que
aporta evidencia relevante sobre los procesos de segregaciones grupales
en el entorno académico.
A su vez, Vera (2017) sostiene que la presión negativa ejercida por el
líder sobre el resto de compañeros en el espacio universitario se asocia
con una baja autoestima de estos últimos y con una baja conciencia ética
que los impulsa a no cumplir normas comportamentales establecidas
por las IES. En este sentido, el líder negativo no solo valida los
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comportamientos antiéticos, sino que les añade una falsa sensación de
astucia, prepotencia o picardía.
Por su parte, Rojo y Ferrando (2022), quienes discursan sobre la
polarización de los comportamientos éticos en entornos educativos,
destacan los que conservan un comportamiento integral y los que
normalizan las prácticas antiéticas como el plagio académico, la
manipulación y la sectorización de grupos.
Adicionalmente, el análisis derivado de esta investigación sugirió
que la problemática de las conductas contrarias a la ética no se limita
exclusivamente al hostigamiento directo (bullying). Por el contrario, el
fenómeno nació en la carencia de relación social y en el establecimiento
de barreras relacionales imperceptibles entre los compañeros, factores
que deterioran el sentido de comunidad universitaria, especícamente
dentro del aula.
En otro sentido, la atribución de las conductas inapropiadas asociada
a los estudiantes universitarios marcó con claridad la inuencia de
los amigos (55.4 %), esto puede imputarse a la etapa del desarrollo
juvenil, pues en su comportamiento se oponen a reglas y códigos de
ética institucionales establecidos.
Al respecto, Fandiño (2011) sostiene que la transgresión de las normas
sociales y los códigos de ética responden a una dinámica generacional
vinculada con el contexto social de la juventud contemporánea. Este
fenómeno se agudiza cuando el joven percibe que la norma es impuesta
sin una justicación ética o funcional que promueva la convivencia,
lo cual condiciona negativamente su percepción sobre la validez de
las normas éticas institucionales. Sobre dicha realidad, admitió que
las universidades no debieron limitarse solo a la formación individual,
por el contrario, debieron trabajar a nivel grupal para la formación de
deres positivos que transformen la sociedad y formar profesionales
competentes integrales.
De esta manera, se resalta que la formación de los estudiantes debe ser bajo
principios y valores éticos bien denidos, pues resulta responsabilidad
de las universidades, apoyadas en la difusión y socialización del código
de ética.
Al identicarse la crisis de valores con el 30.9 % y la falta de educación
ética con el 30.3 %, como causas de comportamientos negativos, se
evidenció la necesidad de una formación ética, en valores y principios
que partan desde la académica y trasciendan hasta el ámbito profesional
y social.
En la formación como en el ejercicio profesional el ser humano
estará siempre enfrentado a dilema ético, cada vez que surja
en él la duda sobre cómo proceder ante una situación que
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confronta lo correcto frente a lo incorrecto. Dicho de otra
forma, lo ético frente a aquello no ético. No basta considerase
como un profesional por la condición de poseer un título en una
disciplina, la formación debe ser integral. (Inostroza-Araya et
al., 2020, p. 292)
De lo anterior, se rearma que las universidades tienen la obligación
de preparar a los estudiantes para que razonen y actúen moralmente
conforme a los códigos de ética y los valores institucionales como
buenos profesionales y ciudadanos.
Por otra parte, el mal uso de la tecnología (22.3 %) dio como efecto
un factor inadecuado que repercute y lacera el proceso educativo en
formación de futuros profesionales. Bajo los lineamientos del Consejo
de Educación Superior, las instituciones universitarias han formalizado
protocolos de prevención y atención frente a la violencia de género.
Paralelamente, la difusión de los códigos de ética institucionales ha
normado el uso responsable de las TIC. Estas medidas regulatorias
buscan mitigar comportamientos antiéticos, tales como la dependencia
acrítica a la IA, el plagio académico, el consumo desmedido de redes
sociales y la recurrencia a fuentes de información sin el debido rigor
cientíco.
Se conrma, entonces, que la educación basada en valores no solo debe
transmitir conocimientos, sino fortalecer actitudes que impacten en la
creación de una sociedad más justa y honesta.
Derivado de estas cuestiones, la ética ha tomado más
importancia en el desarrollo de las actividades políticas,
sociales, económicas y profesionales. El desempeño de los
profesionistas egresados de la educación superior privada y
pública es cuestionado y observado por las comunidades. Por
tal motivo, las universidades han implementado sus códigos
de ética en donde los estudiantes pueden ir formándose como
futuros profesionistas con un comportamiento ético acorde a
lo solicitado en el entorno laboral. (Salazar-Echeagaray et al.,
2024, p. 177)
Ante este escenario, donde se considera que la idoneidad profesional
representa un equilibrio entre la solidez académica y la integridad moral,
exigiendo al individuo un ejercicio responsable y comprometido con el
bienestar colectivo, las universidades tiene un compromiso importante
como formación clave que guía la conducta profesional, pues si en el
ambiente académico no se integra la ética como enseñanza transversal,
los estudiantes perciben al comportamiento ético como algo opcional y
no necesario para el buen vivir en la sociedad. El respeto a la norma no
depende de cuánta teoría se reciba en las materias misionales, sino de
la relación entre la formación personal, familiar y la práctica cotidiana.
Angel Patricio Valverde Gavilanes, Enma Carmen Leiva Sánchez
CHAKIÑAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades / ISSN 2550 - 6722
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Según Marzo-Navarro y Ramírez-Alesón (2023) “La vida universitaria
debe regirse por unos valores básicos como son la conanza, la rectitud,
la equidad, la honestidad o la igualdad” (p. 185). Esto inuye en los
estudiantes, para tomar decisiones responsables y en su formación
como futuros profesionales íntegros y comprometidos con la sociedad.
La formación integral de los estudiantes universitarios abarca todas
las dimensiones del ser humano: intelectual, ética, emocional, social
y física. No se trata solo de formar profesionales competitivos, sino
de cultivar seres humanos con conciencia ética, pensamiento crítico
y un profundo compromiso social hacia la realidad del país. En este
ambiente educativo, el estudiante desarrolla su intelecto, espiritualidad
y capacidad de servicio, transformándose en un líder que busca el éxito
personal, el bien común y la justicia social.
Al respecto, Hirsch (2012) argumenta que la honestidad académica
resulta medular en la formación del estudiante y que al percibir que el
respeto no es bidireccional o que las normas son ambiguas su ética se
debilita y pasan a normalizar los comportamientos antiéticos como una
supervivencia por la alta presión de resultado.
Por otro lado, la Ocina de las Naciones Unidas contra la Droga y el
Delito (2024) en su análisis sobre los líderes negativos concluye que,
mientras el líder positivo siembra justicia, responsabilidad y respeto, el
negativo busca protagonismo manipulando las normas de convivencia
para obtener benecios académicos y sociales, dividiendo la unidad del
grupo y aprobando las faltas a la ética y la moral. La deshonestidad
académica produce una mala inuencia en el grupo y obstaculiza los
valores de respeto y transparencia (Thau et al., 2015; Klahn & Male,
2024).
En un estudio similar al presente, Hitti et al. (2011) comprobaron que
el 30.9 % de los estudiantes encuestados manifestaron que la crisis
de valores se traduce en una falta de observancia a las normas de
convivencia, desplazando la responsabilidad, honestidad y justicia a
una lealtad de su propio grupo, lo cual facilitó la indolencia, el egoísmo
y la falta de tolerancia, provocando la división en la convivencia
universitaria.
Estos hallazgos visualizaron que los comportamientos antiéticos
no corresponden a meras fallas de carácter individual, sino que son
producto de un ambiente que permitió la divergencia ética y moral. De
esta manera, la división de grupos y la inuencia de líderes negativos
plantean los nuevos desafíos en que la universidad tiene que trabajar en
relación con el liderazgo ético, la difusión del código de ética, el respeto
mutuo y la honestidad académica (Klahn & Male, 2024).
Para revertir paulatinamente la inuencia de líderes negativos en la
división de grupos resulta necesario que la educación superior no solo
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imparta conocimientos, sino que reconstruya los conceptos básicos de
la convivencia universitaria, mediante modelos de liderazgo positivo.
Asimismo, debe otorgársele importancia a temas relacionados con la
familia que, a pesar de sus transformaciones y complejidades de la
vida cotidiana, debe recuperar su rol como primer laboratorio de ética,
proporcionando cimientos fuertes que posibiliten a los estudiantes
enfrentarse a los dilemas éticos y morales actuales.
En consecuencia, deben ejecutarse estrategias pedagógicas y de gestión
para fortalecer el liderazgo ético grupal a través de programas de
mentores éticos, referentes dentro de los grupos estudiantiles, así como
el diseño de aprendizajes basado en equipos y enfocados en valores,
en aras de favorecer la alineación de la evaluación con los indicadores
de corresponsabilidad y honestidad académica. Además, se considera
necesario consolidar la realización de proyectos integradores en las
distintas carreras para fomentar la empatía, así como realizar campañas
de socialización del código de ética, fortalecido por una guía de conducta
para la convivencia diaria.
La presente investigación señaló que los comportamientos antiéticos
en la convivencia universitaria no brotaron de forma puramente
individual, sino que tenían un sólido componente grupal. Al determinar
que el 69.90 % de las discrepancias en la convivencia derivaron de la
fragmentación grupal, el aporte de este estudio radicó en evidenciar
que la segmentación social, potenciada por la inuencia de los amigos
(55.4 %), constituyeron los principales factores de conictos para
el desarrollo de valores. Estos hallazgos ofrecen una base empírica
para recongurar los programas de formación ética. Asimismo, la
identicación de líderes negativos (28.5 %) dentro de la convivencia
universitaria representó una contribución empírica fundamental para el
análisis académico, puesto que mostró cómo una minoría con inuencia
persuasivas resulta capaz de perturbar la convivencia universitaria.
Se reconocen limitaciones metodológicas en la presente investigación
como el posible sesgo de deseabilidad social propio de las encuestas
de percepción y las restricciones en el alcance demográco de la
muestra. Asimismo, se identicó la oportunidad de profundizar en
el análisis cuantitativo de los 17 ítems evaluados y de incorporar
estudios comparativos que contrasten los resultados entre las diversas
áreas del conocimiento. Por lo expuesto, se sugirió que futuras líneas
de investigación complementen estos datos perceptuales con diseños
longitudinales y de observación directa del comportamiento de los
estudiantes universitarios.
Angel Patricio Valverde Gavilanes, Enma Carmen Leiva Sánchez
CHAKIÑAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades / ISSN 2550 - 6722
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CONCLUSIONES
La investigación visualizó la compleja situación en la convivencia
universitaria de la PUCE Ambato, donde los comportamientos éticos se
caracterizaron por una interacción entre los miembros de la comunidad
universitaria, el entorno social y la inuencia de la tecnología, cuyos
hallazgos demostraron una polarización signicativa; por una parte,
predominó el respeto y la responsabilidad como valores fundamentales
en la convivencia universitaria y, por otra, brotaron los antivalores como
la división de grupos y la inuencia de líderes negativos que afectaron
las buenas prácticas del quehacer universitario.
La fragmentación de la convivencia universitaria que no subyace
primordialmente en manifestaciones explícitas de violencia, como el
bullying, victimización o acoso sexual se debe a una segmentación
estructural derivada de la propia dinámica académica. Al respecto, la
división de los grupos, motivada por factores de anidad, intereses
comunes, sentido de pertenencia y rendimiento académico, constituyó
un obstáculo imperceptible que fragmentó la convivencia universitaria
y la colaboración interdisciplinaria. A este hallazgo se añadió la
presencia de líderes negativos, que dentro de los grupos orientaron más
a la exclusión que a la integración.
Se demostró un vacío de valores en la percepción de los estudiantes
universitarios: el 39 % de encuestados vinculó las conductas
inapropiadas con la crisis de valores que enfrenta la sociedad actual,
mientras que el 22.3 % con el uso indebido de herramientas digitales. En
consecuencia, se conrmó que la convivencia universitaria atraviesa un
desafío estructural, lo que subrayó la necesidad de atenuar la aceptación
social de prácticas como el fraude y la deshonestidad, promoviendo una
cultura de responsabilidad, respeto y ética académica.
El principal desafío para la comunidad universitaria no radicó en la
ausencia de valores sino en la escasa cultura ética transversal que
transmita de una ética individual a una estrategia institucional sólida.
Para esto, fue necesario socializar el código de ética, estudio de casos
y trabajo en equipo que transformaran los comportamientos éticos en
compromisos colectivos.
Para combatir los comportamientos antiéticos deben trazarse estrategias
no punitivas en el aula universitaria sino reexivas y educativas, de
forma tal que fomenten el pensamiento crítico en el estudiante.
PERCEPCIÓN DEL COMPORTAMIENTO ÉTICO EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE ECUADOR
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DECLARACIÓN DE CONFLICTOS DE INTERESES: Los autores
declaran no tener conictos de interés.
DECLARACIÓN DE CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES Y
AGRADECIMIENTOS: A continuación, se menciona la contribución
de cada autor, utilizando la Taxonomía CRediT.
− Angel Patricio Valverde Gavilanes: Autor Principal, Investigación,
Metodología, Validación, Visualización, Redacción, Borrador
Original, Redacción, Revisión y Edición.
− Enma Carmen Leiva Sánchez: Metodología, Análisis Formal,
Redacción, Borrador Original, Redacción, Revisión y Edición.
DECLARACIÓN DE APROBACIÓN DEL COMITÉ DE ÉTICA:
Los autores declaran que la investigación fue aprobada por el Comité
de Ética de la institución responsable, en tanto implicó a seres humanos.
DECLARACIÓN DE DISPONIBILIDAD DE DATOS: Los
autores declaran que los datos utilizados en la investigación ejecutada
se encuentran disponibles y sin restricciones de acceso para ser
analizados por los interesados en el repositorio: https://osf.io/6ed43/
overview?view_only=3f619985527849a4a5196264550b856d
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