
DOCENTES EN FORMACIÓN:
REFLEXIONES SOBRE SU PRÁCTICA EN SITUACIONES REALES DE TRABAJO EN LA ESCUELA SECUNDARIA
Número 15 / DICIEMBRE, 2021 (64-79) 75
que acontecen en sus aulas, sin embargo, es
notorio cómo adopta algunos procedimientos
o patrones decididos por los miembros de la
institución. Es decir, los ejes rectores de su
intervención como mediadora del conicto entre
las dos adolescentes se vinculan estrechamente
con prescripciones deterministas donde las
implicadas deben involucrarse prioritariamente
con el seguimiento minucioso de varios
postulados: deben subordinarse al lugar que cada
uno de los maestros les asigne para sentarse; se
considera insostenible que haya falta de respeto
entre ellas, de hacerlo se les encaminará al
Departamento de Orientación Educativa y se
presentarán con ellas sus respectivos padres,
deben evitar comentarios malintencionados, en
caso de hacerlos, se les cancelarán los proyectos
y actividades de la materia en turno.
Otra forma de paliar la situación consiste en
que cada una redacte una carta para la otra y
ofrezcan disculpas, pero deben entregarla en el
mismo recinto donde se hizo visible la violencia,
el patio de la escuela. Al actuar acorde con los
postulados, la docente en formación concluye
que ambas adolescentes limaron sus asperezas y
retornó el clima de respeto.
Hablé con las dos chicas y les comenté
sobre los acuerdos que ellas deberían
cumplir (...) fueron los siguientes: 1. Las
alumnas respetarían el lugar designado
por la maestra en turno. 2. Cualquier
falta de respeto por parte de ambos
lados sería expuesta al departamento
de orientación, para que de esta forma
se solicitaran los citatorios a padres de
familia correspondientes. 3. Disculpa y
plática de ambos lados, para llegar a los
mejores acuerdos, pues si bien no podía
existir una amistad, el compañerismo debía
estar presente en cualquier situación. 4.
Cualquier comentario mal intencionado
tendría como sanción la cancelación de
proyectos o de actividades en turno. Un
día solicité a las dos señoritas (Ana y
Karen) que redactaran una carta donde se
ofrecieran disculpas mutuamente. Les pedí
que no usaran palabras altisonantes (...).
Después solicité que salieran un momento
al patio para que se entregaran las cartas
(...) ellas aceptaron y el clima de respeto
volvió a nuestro salón de clases. (González
2020:131-132)
Los planteamientos anteriores están destinados a
homogeneizar las relaciones interpersonales de
quienes ocupan un sitio en la escuela secundaria.
El dispositivo organizativo se presenta como
una condición ineludible, armación inequívoca
que se sostiene en la esperanza de garantizar
la tranquilidad en la institución educativa. Sin
embargo, esas disposiciones no necesariamente
se encuentran apegadas a la docente en formación,
ni tampoco por decisiones de reconciliación de
las adolescentes implicadas en el pleito, sino
se abordan desde los límites impuestos por las
sanciones, en sentido estricto, incorporan las
reglas institucionales para limar asperezas, o
caso contrario, se les establecen reprimendas.
REFLEXIONES SOBRE LOGROS
OBTENIDOS. ¿CÓMO LO LOGRÉ?
Las situaciones acaecidas le permitieron a
González (2020) reexionar sobre el clima
de incertidumbres y dilemas presentado en su
territorio profesional. En ese sentido, considera
que una disculpa entre las implicadas puede ser
un primer referente, pero no necesariamente
atenuará el conicto, por lo tanto, conere
importancia a la búsqueda de la experiencia del
profesorado; escucha consejos del titular de la
asignatura, del tutor y la orientadora educativa,
incluso esta última le ofrece herramientas que la
docente en formación moviliza.
Lo expresa así González (2020:132):
Estoy consciente de que una disculpa no
es suciente para que ellas puedan entablar
una relación de compañerismo más cercana,
pero considero que es un buen comienzo
(...) gracias al hecho de haber tomado
las medidas correctas a tiempo pudo
erradicarse la falta de respeto entre ellas
(...) busqué ayuda (...) la docente titular
del grupo, (...) la tutora del grupo, (...) el
Departamento de Orientación, el cual en
primera instancia me ofreció herramientas
necesarias para contribuir a que las jóvenes
limaran sus asperezas.
Tras lo presentado se puede subrayar que tal